Capecitabina
Por el momento la única marca de este medicamento es Xeloda®. Viene en tabletas de 500 mg.
La capecitabina es un precursor de 5-fluorouracilo que se convierte en éste en el cuerpo, por lo que los efectos colaterales son similares a los esperados para aquel cuando se administra por infusión contínua.
Sin embargo, el hecho de que se administre por vía oral (tomada) por tiempo tan prolongado (por lo general 14 de cada 21 días) hace que tenga algunos efectos particulares:
Diarrea
Durante los meses que dura un tratamiento de quimioterapia, la mayor parte de los pacientes presentarán diarrea en alguno de los ciclos. La diarrea puede ser severa en alrededor del 15% de los enfermos que la toman.
Dependiendo de la severidad de la diarrea puede ser necesario suspender el tratamiento. Los casos más severos pueden requerir la administración de líquidos parenterales (suero por la vena).
Dolor abdominal
Se puede ver dolor abdominal en algunos enfermos que toman capecitabina. Esto solo requiere manejo sintomático, sin que se haga necesario suspender el medicamento ni modificar las dosis subsecuentes.
Estomatitis (úlceras en la boca)
Esto es poco frecuente. A veces no pasa de una sensación ardorosa en la mucosa de la boca, incluyendo la lengua (como lengua "escaldada"). A veces hay pocas ampollas o úlceras que hacen molesto comer. Rara vez la cantidad de úlceras es tal que solo permiten el tomar alimentos líquidos y no irritantes.
Cuando hay úlceras en la mucosa oral, usar un medicamento llamado Gelclair® antes de los alimentos puede ayudar a comer sin dolor. Se ha reportado que el uso de vitamina E directamente en las úlceras hace que cicatricen más pronto.
La única ventaja que tiene es que se administra por vía oral, pero su alto costo hace que en nuestro país esa ventaja sea insuficiente.
Una de las principales preocupaciones del oncólogo cuando prescribe un medicamento de quimioterapia oral (tomado) es el cumplimiento. Para casi todos los medicamentos de quimioterapia la dosis variará según el peso y la talla del enfermo. Cuando el medicamento es inyectado, la enfermera se encarga de administrar la dosis indicada por el médico. Sin embargo, cuando el medicamento es tomado, es el paciente mismo el que debe autoadministrarse la dosis. Corremos el riesgo de que se le olvide y omita una dosis, que se le olvide que ya la tomó y la duplique, que le parezca que el médico le está prescribiendo una dosis muy alta y que el enfermo decida bajarla, o que el enfermo piense que si toma una dosis mayor le será más benéfico. En los casos en que tome de menos, pone en riesgo la efectividad del tratamiento, y en los casos en que tome de más, se pone en riesgo de sufrir efectos colaterales potencialmente mortales.
Si a usted se le prescribe este medicamento:
Antes de retirarse del consultorio, que le quede bien claro cuántas tabletas debe tomar después del desayuno y cuántas después de la cena.
También debe quedarle muy claro el día en que iniciará el tratamiento y el día en que lo terminará.
Recuerde que si por olvido o por cualquier otra razón omite una dosis no deberá reponerla después.
Si presenta diarrea que amerite ir al baño 4 veces más que lo usual durante los días en que toma el medicamento, suspéndalo hasta que ceda la diarrea, si aún está dentro de las fechas en que debía recibir el tratamiento.
Si empieza a presentar dolor o descamación o ampollas en palmas o plantas en los días en que está tomando el tratamiento, póngase en contacto con su oncólogo. En caso de no poder contactarlo, es mejor que suspenda el tratamiento.
También es conveniente suspender el medicamento si empieza a presentar ampollas o ulceraciones en la boca durante los días en que toma el tratamiento.
Este medicamento también puede causar leucopenia y, con mucho menos frecuencia, plaquetopenia, además de la sensación de fatiga que muchos medicamentos oncológicos causan.

